Escribir “Ella que decidió” ha sido un proceso liberador, terapéutico y sanador.
Me ha permitido organizar mis sentimientos, canalizar miedos y soltar rabias que no hacían más que atormentar mis ganas de ser genuinamente feliz.

Pero en ningún momento me arrepiento de haber vivido nada de ello, todas estas vivencias han sido mis musas para cada capítulo, mis grandes pruebas de aprendizaje y de calidad humana.

Y más allá de escribirlo, lograr verlo materializado es todo un proceso aparte, que pocos conocen. Han habido algunas personas clave que me han ayudado enormemente en este camino que merecen ser mencionadas.

1. Mi bebé Charlotte, gracias por permitirme amamantarte y obligarme a parar el tiempo, a respirar calma y abrirme para escribir mi historia. Sé que tu magia lo hizo posible.

2. Mi esposo: porque sin él trabajando mientras yo cuidaba nuestra más grande creación, no hubiese podido dedicarme a dejar salir mi yo más creativo.

2. Hivan Arvizu:
El mexicano con más rollo y diseñador detrás de la portada de este, mi segundo bebé. Gracias no solo por tu paciencia para entender mi visión sino por tus palabras de aliento y tu fe en mi (y en los tacos). :p
Síguelo aquí: https://www.instagram.com/soyhivan/

3. Mafe Roig:
“Hola Mafe soy rosa, ¿Quieres hacer fotos para un proyecto secreto?
– Si, perfecto hagámoslo.”
Gracias a ella por esa efectividad en su trabajo, por confiar en el mío y por captar la estética de lo que yo quería transmitir.
Síguela aquí: https://www.instagram.com/maferoigphoto/

4. ¿Creían que iba a cerrar esta lista sin mi mamá?
Mamá gracias por devorarte mi libro en 1 noche, y por mirarme con la continua ilusión y orgullo que espero siempre mirar a mis hijos.

5. Y probablemente me estoy dejando gente por fuera, pero si estás leyendo esto, ya debo de estar agradeciéndote porque me estás dedicando unos minutos de tu tiempo. Y ya eso vale mucho.

Enormemente agradecida por hacer este sueño realidad, que ya está disponible y puedes comprar desde cualquier parte del mundo aquí: